Google no está acostumbrado a que los usuarios desconfíen de sus productos. Podrán gustar más o menos, pero no generaban hasta la fecha desconfianza. Pero eso es exactamente lo que ha sucedido con Buzz, perteneciente a la empresa del motor de búsqueda por antonomasia de la red.
Empresas como Microsoft y en menor medida Apple, utilizan esta táctica de lanzamiento aunque conlleve grandes críticas y menosprecio hacia sus productos. Las dos empresas son lo suficientemente pacientes para recabar todos los comentarios, e integrarlos en el ciclo de mejora del producto, para que los propios usuarios a través de las actualizaciones, completen e interactúen con los productos, siendo esto, una herramienta más dentro del marketing de estas firmas que acaparan el mercado mundial de sus productos.
Publicamos en nuestro anterior artículo una opinión personal (te recomendamos leerla si no lo has hecho todavía) Pero esta reflexión, solo debe de ser tomada como una más de las muchas opiniones que ha generado y generará la nueva aplicación de Buzz.
Sin embargo Google era diferente, su motor de búsqueda era (¿es?) la gallina de los huevos de oro en Internet, es la página de inicio de cientos de millones de usuarios, y esto se traducía en beneficios para todas las partes implicadas.
Pero todo esto cambió con la llegada de las redes sociales. Los datos y cifras que diariamente se podían apreciar con el cambio de hábitos de los consumidores, hicieron que sonasen las primeras alarmas en la empresa de Montain Views.
Así pues, llegado este punto ¿Se ha producido un punto de inflexión? Google Buzz ha sido una estrategia novedosa y muy arriesgada, pues las formas en las que este producto se ha introducido al mercado, podríamos aventurarnos al asegurar que Google perdió su inocencia.
Ahora la pregunta que debemos de realizarnos es: ¿Cuál es el gran negocio de Buzz?
La respuesta la debiéramos de buscar en nosotros mismos, pues nuestros datos: aficiones, gustos, libros, prensa, horarios, gastos, lugares de residencia, de vacaciones, y seguiríamos añadiendo un largo etc. ahora están ubicados en una o más, base de datos.
Somos la panacea de las grandes empresas de la era informática en la que vivimos ahora.
Quien logre la mayor cantidad de estos datos, como ocurre actualmente, cuando alegremente los dejamos en nuestras redes sociales con todo tipo de detalles, cuando damos de alta una cuenta de correo electrónico, cuando pedimos un presupuesto de un seguro (damos con mayor facilidad nuestro documento de identidad sin apenas importarnos a donde ira a parar), toda esa información es recopilada para negociar y generar dinero a las empresas donde hemos alojado todo lo que se nos pedía.
Eso es lo que Buzz (Google en este caso) ha visualizado creando esta red social para lograr recabar más datos si cabe de sus propios usuarios.
(Además de lo que ya comentábamos en un post anterior y que se puede añadir a lo aquí expuesto)
Me equivocaría poco, aseverando que actualmente Google, tiene más información sobre nosotros, que el propio Gobierno del país en el que vivimos.
Los usuarios confían en que Google solo utiliza su información para tener acceso a los servicios, o correos electrónicos. De hecho la empresa afirma que destruye nuestras direcciones IP después de 9 meses y las “cookies” de nuestro registro en el motor de búsqueda después de 18 meses.
Con la llegada de Google Buzz, se ha girado la tuerca un poco más si cabe.
Quiero dejar claro que esto no es una crítica a Google, al contrario, soy partícipe de sus productos, pero hemos de ser conscientes de lo expuesto en este escrito, para que después no nos llevemos sorpresas y digamos eso de: ¡Es que no lo sabíamos!

